Mónica Morales.5 junio, 2020

1. Prefiera lo reutilizable: desde pañales de tela y la copa menstrual hasta envases de vidrio que se pueden volver a usar. Antes de hacer una compra, piense si hay una alternativa más amigable con el ambiente.

2. Aproveche la luz natural: para reducir el consumo de luz eléctrica, abra las ventanas y suba las persianas para que entre la luz del sol en su casa.

3. Apague las luces: a veces, por decoración o mala costumbre, dejamos encendidas más luces de las que realmente necesitamos. Un tip adicional: utilice bombillos de bajo consumo.

4. Desenchufe los electrodomésticos: aunque estén apagados, los electrodomésticos como el televisor, el microondas y la computadora pueden seguir consumiendo corriente si están conectados.

5. Prefiera alimentos locales: comprar local no solo ayuda a la economía de su entorno inmediato, sino que, al hacerlo, también se reduce la contaminación del traslado de los productos.

6. Elija alimentos orgánicos: los productos orgánicos cuidan el medioambiente porque en su producción no se utilizan fertilizantes ni otros productos contaminantes.

7. Revise que no haya fugas de agua: esto no solo protegerá el líquido vital, sino que también evitará altas sumas en su recibo de agua. Recuerde, además, cerrar bien el tubo para que no quede goteando.

8. Lleve sus bolsas reutilizables al supermercado: cada vez son más los negocios que venden las bolsas de plástico para evitar su uso y fomentar el reciclaje. Lleve sus propias bolsas al supermercado y utilícelas varias veces.

9. Recicle: separe la basura de los desechos valorizables y asegúrese de depositarlos en el lugar correcto. Asimismo, antes de botar ropa, libros o juguetes, piense si puede darles una segunda oportunidad, para evitar gastar y comprar todo nuevo, o dónelo a alguien que lo pueda seguir aprovechando.