Mónica Morales.14 octubre

La Fundación Paniamor ha hecho un llamado a las autoridades para visibilizar una de las principales causas de los embarazos en adolescentes: las relaciones impropias.

Penadas por ley desde el 2017, las relaciones impropias son aquellas entre una persona menor de edad y una persona adulta. Sin embargo, el registro de la edad de los padres en los hospitales nacionales, lejos de aumentar, ha disminuido.

El año anterior, de 68.479 nacimientos, solo se anotó la edad de 36.957 de los hombres que engendraron a los recién nacidos, quedando sin registro 31.522 de los casos, un 46.02%, según datos proporcionado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

“Las situaciones de desventaja socioeconómica y de exclusión del sistema escolar, de las adolescentes, contribuye a que estén más expuestas al embarazo y a las Relaciones Impropias por falta de alternativas”, explica Kattia Rojas, especialista en Psicología de la Salud en Paniamor.

"Se puede inferir que esta falta de registro corresponde a relaciones impropias, ilegales en nuestro país desde la aprobación de la Ley 9406 hace ya más de dos años”, asegura Gilda Pacheco, directora ejecutiva de Fundación Paniamor.

De igual forma, durante 2018, 9.531 niñas y adolescentes menores de 19 años dieron a luz, al tiempo que el número de adolescentes padres para ese mismo año fue de tan solo 965 casos.

Al menos 9 de cada 10 nacimientos corresponden a adolescentes madres que mantuvieron relaciones con hombres adultos, esto, tomando en cuenta solamente los casos en los que sí se registró la edad de ambos progenitores.

La Ley 9406 contempla penas de cárcel para quien mantenga una relación con contacto físico de carácter sexual (incluidos los besos) con niñas y niños de entre 13 y 14 años, con cinco años o más de diferencia.
De igual forma, la legislación hace la misma prohibición de mantener este tipo de relaciones con jóvenes de entre 15 y 17 años, cuando la diferencia de edad sea menor a los 7 años.

“Es necesario que el esfuerzo que culminó con la aprobación de la Ley 9406 de Relaciones Impropias, se traduzca en cambios culturales, para que este tipo de abusos no se normalicen y se asuma que están tipificados como delitos en nuestra legislación”, enfatiza la directora ejecutiva de Fundación Paniamor.