Mónica Morales.3 agosto

Quienes visiten la capital de San José se podrán encontrar con un gran par de alas de bronce que invitan a soñar, a volar, a reflexionar, disfrutar del arte y por supuesto, tomarse una fotografía como si fuese un ser alado.

El Parque Morazán ahora alberga esta escultura del artista mexicano Jorge Marín. Alas de México, una obra de arte que ya ha recorrido miles de kilómetros y ha visitado decenas de países en cuatro continentes, llegó a Costa Rica para quedarse.

Se trata de la novena escultura idéntica que Marín instala en el mundo de forma definitiva, después de hacer lo mismo en CDMX, Tel Aviv, Berlín, Singapur, Los Ángeles, Québec, Nagoya y San Antonio.

La escultura llegó a San José como donación conjunta de Jorge Marín y el gobierno de la Ciudad de México, con la idea de unir a las capitales y a sus poblaciones para fortalecer lazos por medio de la cultura.

 San José, Parque Morazán. Inauguración de la escultura
San José, Parque Morazán. Inauguración de la escultura "Alas de México" del artista Jorge Marín. En la foto Ricardo y Olivia Méndez, de 11 y 13 años, se tomaron una fotografía con el escultor Jorge Marín, junto a su obra "Alas de México". Fotos Melissa Fernández

“Alas de México, reúne en su ascenso, la dimensión imaginativa de todos los que aquí estamos presentes –afirmó Jorge Marín durante la inauguración-. Traza nuestra relación con el mundo, siempre en busca de la libertad. Se trata de cruzar espacios y confines finitos hacia las cualidades de la infinitud en homenaje a los atributos de la volatilidad: el vuelo como libertad del mundo”.

El artista

Jorge Marín (México, 1963) es escultor. Tiene más de 25 años de trayectoria. Trabaja con bronce, en dimensiones que van desde la miniatura hasta la escultura monumental.

Obras suyas atestiguan el movimiento de millones de mexicanos y han incorporado el arte a la vida cotidiana, como El vigilante, gigantesca escultura a media avenida en la entrada al municipio de Ecatepec y Plaza de Alas, ubicada entre cerros del parque La Marquesa.

San José, Parque Morazán. En la foto el escultor Jorge Marín, junto a su obra
San José, Parque Morazán. En la foto el escultor Jorge Marín, junto a su obra "Alas de México". Fotos Melissa Fernández

Jorge Marín ha realizado más de 260 exposiciones individuales y colectivas en cuatro continentes. Es hacedor de seres alados, balsas, animales y cuanta forma le sirva para inquietar conciencias a través del arte, para promover la reflexión acerca de nuestras sociedades.

Su obra Alas de México acumula miles de kilómetros por el mundo. Ha sido instalada de forma definitiva en 8 ciudades de 4 continentes, además de exhibiciones temporales en cerca de 20 importantes urbes de las más diversas latitudes.

Proyecto Alas de México

La historia de esta escultura comenzó en el año 2010, cuando una muestra de 13 obras de Jorge Marín fue instalada en Paseo de la Reforma, una de las avenidas más importantes de la capital mexicana. Todas las obras fueron visitadas por miles de personas pero una de ellas, un gran par de alas de bronce, tuvo tal impacto que transformó al espacio público.

Lo que antes era solo un lugar de paso, se convirtió en un sitio de multitudinaria interacción con una pieza artística. Miles de personas comenzaron a dialogar con la escultura: la observaban, fotografiaban, se retrataban y compartían sus imágenes junto con pensamientos.

En respuesta al impacto que tuvo la escultura, Jorge Marín decidió donarla a la capital mexicana. Desde entonces las alas permanecen en el mismo lugar, reproduciendo el fenómeno que no ha cesado, y comenzó también un proyecto de donación de otras esculturas idénticas a diversas ciudades del mundo.

01/08/2018. San José, Parque Morazán. Develación de la escultura
01/08/2018. San José, Parque Morazán. Develación de la escultura "Alas de México" del artista Jorge Marín. A la actividad asistieron Melquiades Morales Flores, Embajador Estados Unidos Mexicanos, Cuauhtémoc Cárdenas, Coordinador General de Asuntos Internacionales del Gobierno de México, Johnny Araya, alcalde de San José, Jorge Marín, el artista de la escultura y Miguel Díaz Reynoso, director para América Latina de la Secretaría de Relaciones Exteriores del Gobierno Mexicano. Fotos Melissa Fernández

Hasta hoy son nueve las ciudades que cuentan con Alas de México de forma definitiva: CDMX, Tel Aviv, Berlín, Singapur, Los Ángeles, Québec, Nagoya, San Antonio y San José. En lo que resta del año 2018 se instalarán alas también en Madrid y La Haya, entre otros proyectos ya confirmados.

Tal ha sido el éxito de las Alas de México, que mientras algunos pares son instalados de forma definitiva, otros mantienen un continuo andar itinerante. Han aterrizado de forma temporal en más de 20 ciudades que incluyen a siete de Estados Unidos y otras urbes importantes como Shanghái, Guangzhou, Hong Kong, Bangkok, El Cairo, Kuwait, Izmir y Bakú, entre otras.

La escultura Alas de México busca –y ha logrado- ayudar a que las personas sueñen, festejen triunfos, reflexionen y compartan sus memorias. También ha tenido potencia suficiente para transformar la manera en que se interactúa con el arte en la vía pública. Coincide así con las prioridades de Jorge Marín, un artista preocupado por promover el arte en espacio público como forma de incluir, democratizar y reflexionar.