Nicole Vindas.15 julio

Hoy más que nunca, es imprescindible ser un turista ecológico. La conservación del medio ambiente se ha convertido en un tema de suma importancia a nivel mundial, y cada día tomamos más medidas para proteger los recursos de nuestro planeta. Sin embargo, pocas veces pensamos en el impacto que podemos tener como turistas en el medio ambiente.

Se calcula que para el 2030, habrán 1.800 millones de turistas en el mundo, por lo que inculcar prácticas sostenibles de turismo es un paso esencial.

Foto: Cortesía de Selina
Foto: Cortesía de Selina

Conforme pasa el tiempo, la cantidad de viajeros “verdes” en el mundo incrementa, particularmente de las generaciones jóvenes. Emilio Uribe, Head of New Business de la empresa hotelera Selina, comenta: “Las nuevas generaciones de viajeros desean tener experiencias realmente únicas. Esto también implica que están abiertos y dispuestos a ser conscientes e involucrarse para conservar los paraísos que visitan”.

Si usted también desea convertirse en un turista ecológico, preste atención a los siguientes consejos.

Infórmese

Pocos viajeros se toman el tiempo de investigar sobre las actividades en las que se van a involucrar, los productos que van a comprar, o los lugares que van a visitar. ¿Tienen algún impacto negativo sobre el medio ambiente? Asegúrese de estar tomando decisiones instruidas e inteligentes.

Busque lugares, tanto de hospedaje como recreativos, que tengan políticas para proteger al ambiente, y que las compartan con sus clientes. Recuerde que para ser un turista responsable, es importante respetar a su entorno y evitar causarle algún daño, aunque no sea de manera directa.

Sea responsable

Recuerde que, aunque no esté en su casa, debe ser responsable con la manera en la que consume agua y energía. Sea consciente del tiempo que toma en la ducha, de la cantidad de toallas que utiliza, y de la cantidad de veces que prende las luces y el aire acondicionado.

Haga un esfuerzo para usar medios de transporte que no sean contaminantes, como caminar o el transporte público. Reutilice todo lo que pueda, para crear la menor cantidad de basura posible. Busque productos que no contengan plástico, químicos, ni algún otro componente dañino para el ambiente.

Piense en la comunidad

Sus vacaciones no deberían tener un efecto negativo en el lugar que visita. Es más, usted debería tener un efecto positivo en él. Apoye a las empresas locales al comprar productos de la región. Sumérjase en la cultura del lugar, conociendo al talento local.

Si conoce de alguna práctica que podría dañar al ambiente, comparta esta información con los demás, para poder crear un cambio. Únase a organizaciones que fomenten la protección de los ecosistemas de la zona, e involúcrese en las actividades que planeen los miembros de la comunidad.

Fuente: Selina