Mónica Morales.6 septiembre

En los 51,100 kilómetros cuadrados de tierra costarricense tenemos hermosas playas, bosques, volcanes y montañas; pero, ¿sabía que nuestro territorio tiene 538,273 k2 de territorio marítimo?

Es decir 538,273 k2 por descubrir, con múltiples ecosistemas y cientos de impresionantes especies se esconden bajo del océano. Acá le contaremos algunas de las maneras de sorprenderse mar adentro.

El punto de partida es la Marina Pez Vela, el lugar de transición perfecto entre la tierra firme y las atracciones en altamar. Esta Marina, ubicada en el cantón de Quepos, le ha dado una nueva cara a la zona. Es como estar en las marinas más lujosas del mundo pero a solo 2 horas y media de distancia de San José.

Una vez allí hay varias opciones para zarpar: el primero es un viaje en catamarán, desde los más pequeños, hasta grandes catamaranes con toboganes incluidos y una gran fiesta a bordo; otra alternativa son los lujosos yates, perfectos para una escapada romántica o un viaje familiar inolvidable; y, para los amantes de la pesca deportiva, los botes pesqueros le esperan para ir en busca de los pez vela, marlin y atunes.

La Marina Pez Vela cuenta con cinco restaurantes, tiendas y villas para alojamiento. Foto: Marina Pez Vela.
La Marina Pez Vela cuenta con cinco restaurantes, tiendas y villas para alojamiento. Foto: Marina Pez Vela.
Pesca deportiva

Si usted cree que la pesca deportiva es eso que se hace cuando uno va a sacar una trucha de un estanque, está muy –pero muy muy– equivocada. Hay toda una ciencia, equipo humano, implementos y un gran esfuerzo físico tras la captura de un atún.

Tenga en cuenta que, esta especie por ejemplo, puede llegar a pesar más de 100 kilogramos y el pescador debe resistir todo ese peso a través de una cuerdita. Se necesitan brazos, piernas y abdomen de acero… ¡no es jugando!

El capitán y tripulación son fundamentales para este deporte de altísima adrenalina. Su experiencia los hará reconocer donde hay una mancha en el mar que sugiere una concentración de peces. Además, los delfines también nos dan pistas de dónde tirar las cuerdas de pescar porque ellos se alimentan de nuestro mismo objetivo. Dato curioso: los delfines nunca caen en la trampa de los anzuelos porque son mamíferos muy inteligentes.

Una vez que un pez picó inicia la “pelea”, se le llama así porque el animal lucha contra el pescador y el duelo, en ocasiones, puede llegar a durar hasta una hora. Un buen capitán utilizará el motor para mover la embarcación y así ganar cuerda y tiempo.

Entre menos dure la pelea, mejor; así el pescador no se cansará tanto y el pez sufrirá menos. Esto es especialmente importante en las especies que por ley deben ser liberadas, como es el caso del marlin y el pez vela, entre otros.

Los peces objeto de la pesca deportiva y turística tienen un mayor valor vivos que muertos; esto asegura la perpetuidad de las especies y de la actividad de pesca deportiva.

Turismo en las costas costarricenses

De hecho, la pesca deportiva utiliza la técnica “catch and release” (pesque y libere) y los peces, incluso, no se deben sacar del mar, ni siquiera para sacarse la tradicional (pero incorrecta) foto del pescador.

Sacar un pez del agua para ser fotografiado es perjudicial para éstos, al extraer un pez de su medio le puede dañar su mandíbula y columna vertebral, remover la mucosidad o “baba” que los protege, exponer sus ojos al sol, secar sus branquias o golpear accidentalmente al animal. Por eso en la pesca deportiva se sabe que la foto de liberación vale mucho más y le hará sentir mejor.

Por otro lado, cuando se alquila un bote para ir de pesca, hay múltiples atracciones más allá de tener el pez pegado al anzuelo: la vista, la brisa y la compañía. La gran mayoría de pescadores deportivos y turísticos consideran que un viaje de pesca es exitoso por la calidad de la experiencia y no por el número de piezas capturadas.

Todo esto es aún más maravilloso si se viaja en una embarcación pesquera de lujo. Las hay con cocina, sala, televisión, internet satelital, habitaciones, baños completos y un sinfín de comodidades. Bien es sabido que los pescadores de sepa prefieren las experiencias más rústicas en barcos sencillos, pero si usted es de las nuestras, embarcaciones como “Santé” de la Marina Pez Vela es la ideal para su tour.

25/8/2018. Quepos, Visita a la Marina Pez Vela y tour de avistamiento de ballenas. Foto Jeffrey Zamora
25/8/2018. Quepos, Visita a la Marina Pez Vela y tour de avistamiento de ballenas. Foto Jeffrey Zamora

Eso sí, sea cual sea su lección, asegúrese que la embarcación mantenga al día su permiso de pesca, esté legalmente inscrita y en regla, tenga un compromiso con el ambiente y se preocupe por su seguridad.

Finalmente, para un día de pesca deportiva nunca debe olvidar su sombrero, bloqueador solar, hidratación y anteojos polarizados.

En busca de las ballenas

El espectáculo que brindan las ballenas es impresionante y aunque no siempre es como en las películas –,donde sacan sus espectaculares colas y posan para las fotos– el simple hecho de verles un pedacito de lomo es motivo suficiente para sentir que el tour en altamar valió la pena.

Desde julio y hasta octubre, un grupo de ballenas y sus ballenatos nadan en las aguas cálidas del pacífico costarricense, aguas con la temperatura ideal para que las crías puedan desarrollarse en aptas condiciones.

Esta condición de la naturaleza nos hace privilegiados para poder admirar una de las especies más llamativas del océano.

iFish es una empresa que brinda tour de avistamiento y cuenta con declaración turística de parte del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

26/8/2018. Quepos, Visita a la Marina Pez Vela y tour de avistamiento de ballenas. Foto Jeffrey Zamora
26/8/2018. Quepos, Visita a la Marina Pez Vela y tour de avistamiento de ballenas. Foto Jeffrey Zamora

Los planes pueden incluir desde hospedaje, paseos en altamar y alimentación. Para zarpar se sale desde la Marina, en Quepos, a las 9 a.m. y se regresa aproximadamente a las 12 m.d. El paseo en yate o catamarán tienen una duración de entre 3 y 4 horas.

Para vivir esta experiencia solo deben llevar bloqueador solar, ropa confortable para clima caliente, paño y vestido de baño, ya que la mayoría de los tours brindan tiempo para hacer snorkeling.

También está la opción de los tours privados, que se realizan en el horario más conveniente para el cliente y usted hasta puede comprar en la Marina su propia comida y disfrutar de un almuerzo en la embarcación. Eso sí, que no se le quede ni un pedacito de basura en el mar.

Además de la opción personalizada, hay varios paquetes para elegir: el individual, de parejas, de familias, de amigos y la Experiencia Diamond.

El paquete individual tiene un costo de $100 e incluye el tour en yate o en catamarán, almuerzo y gelato para un adulto.

El paquete de parejas vale $400 para dos adultos e incluye una noche en el hotel Si Como No, con desayuno incluido y el tour en el yate o catamarán.

1/8/2017. Quepos. Visita a la Marina Pez Vela de Quepos y avistamiento de ballenas. Tour de avistamiento de ballenas. foto jeffrey zamora
1/8/2017. Quepos. Visita a la Marina Pez Vela de Quepos y avistamiento de ballenas. Tour de avistamiento de ballenas. foto jeffrey zamora

La alternativa familiar es para 2 adultos y 2 niños menores de 11 años, que incluye una noche en el hotel Si Como No, desayuno y viaje en catamarán o yate, por un costo de $450.

En el caso del paquete de amigos, incluye 1 noche en una de las Villas de Lujo de la Marina, con desayuno, almuerzo, gelato y tour en yate privado, por $1200 para 6 adultos.

Finalmente, el paquete especial Experiencia Diamond, es una alternativa de lujo, que incluye una noche en una de las Villas de Lujo de la Marina, día completo en yate privado con alimentación, bebidas, snorkeling, avistamiento de ballenas y botella de licor a elegir, para un grupo de 8 adultos, por $2,500.

Las personas interesadas en reservar el tour, o armar un paquete personalizado pueden hacerlo llamando al 2774-9006.

Fuentes: Scott Cutter, gerente de ventas de Marina Pez Vela y Fundación MarViva.