Andrea González Mesén.11 junio

El poder del fútbol rompe fronteras. El deporte favorito del mundo no solo mueve a la gente emocionalmente, sino también los mueve de sus sillas, hogares y con frecuencia fuera de sus países, para experimentar una sensación única en la vida que solo los grandes estadios del mundo pueden proporcionar.

Para verdaderas fanáticas del fútbol, independientemente de quien sea su equipo favorito, hay algunos recintos oficiales que simplemente no pueden perderse.

Estadio Maracaná, Río de Janeiro, Brasil

Río de Janeiro, revestido con sus icónicas aceras de mosaicos blancos y negros, está construido en una de las costas más impresionantes en el mundo. Desde Ipanema a Copacabana, la inolvidable atmósfera ofrece hermosas vistas del océano que envuelve los pies de las montañas.

Elementos de este hermoso juego, o el jogo bonito, viven en las arenas de estas playas en forma de Futevolei, un deporte que combina las habilidades del voleibol y el fútbol.

Los brasileños siempre han tenido una relación amorosa con el fútbol. Un tributo a este amor apasionado es el Estadio Maracaná, que fue construido como un templo al deporte.

La famosa estatua de Cristo Redentor mira desde arriba el Estadio Maracaná, donde jugadores como Ronaldinho y Ronaldo se transformaron de novatos en leyendas. No solo es una de las más grandes estructuras de su clase en Suramérica, sino que es el hogar del legendario gol 1.000 de Pelé en 1969.

Si desea pasar tiempo en Río de Janeiro para ser testigo de la nueva oleada de futuras leyendas del fútbol, una gran opción es el JW Marriott Hotel Río de Janeiro. El hotel de lujo ofrece un elegante alojamiento y vistas panorámicas de la playa Copacabana.

La Bombonera, Buenos Aires, Argentina

Buenos Aires, la glamorosa metrópoli argentina, es el corazón de una vibrante arquitectura, bulliciosos restaurantes y una apasionante cultura, responsable de regalar el tango al mundo entero.

La Boca, uno de los vecindarios de la ciudad, representa particularmente bien la riqueza cultural de Buenos Aires. Las coloridas calles están vivas con la música local y con una energía contagiosa que dirige el camino hacia los viejos terrenos de Diego Maradona, La Bombonera.

En el famoso estadio los fanáticos del fútbol descubrirán el Museo Pasión Boquense, un imán para los verdaderos admiradores del deporte.

Un día de juego en “La Bombonera” es una experiencia única, llena de caras pintadas de diversos colores gritando enérgicos cantos. Estos fanáticos también hacen cantos hinchas, que son mezclas extremadamente creativas de canciones populares contemporáneas, que reflejan la lealtad de los fanáticos por su equipo.

La arquitectura del estadio por sí mismo es un atributo único, ya que las tres secciones están construidas casi verticalmente, colocando a los fanáticos lo más cerca posible de la acción.

El Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center ofrece vistas espectaculares de Buenos Aires justo en el corazón de la acción y rodeado de cultura de la ciudad.

Estadio Centenario, Montevideo, Uruguay

Montevideo es reconocido por su estilo de vida tranquilo, donde pintorescos vecindarios se encuentran con kilómetros de hermosas playas. Para descubrir el gran ambiente de la ciudad, tome un paseo a lo largo de La Rambla, el corredor continuo más largo del mundo.

A pesar de esos momentos de tranquilidad, el amor por el fútbol que corre por las venas uruguayas es ferviente y apasionado en casi todo Montevideo.

Esta pasión se desarrolló después de que la población experimentó un crecimiento exponencial a principios del siglo XX. El fútbol les dio a muchos inmigrantes su propia identidad y además los unió, generando un interés común entre los nuevos ciudadanos.

Esta historia se exhibe en el Estadio Centenario, el sitio de la primera Copa Mundial en 1930. Aquí los fanáticos del fútbol pueden no solo ser testigos de los niveles actuales del talento futbolístico, sino profundizar en el rico pasado del fútbol uruguayo, en su Museo del Fútbol.

Estadio Centenario es ideal para viajeros del mundo y una alternativa para alojarse es el Aloft Montevideo Hotel que presume de modernas instalaciones y está ubicado a solo unos minutos de La Rambla y del Estadio Centenario.

Estadio Azteca, Ciudad de México, México

La Ciudad de México es una de las capitales más fascinantes del mundo, ofrece una increíble diversidad forjada a través de una larga historia que se remonta a tiempos inmemoriales. Esto se reduce a muchas cosas para ver y diversas maneras de verlo.

Los visitantes pueden experimentar la ciudad en bicicleta, por ejemplo, paseando en hermosas calles como el Paseo de la Reforma. También pueden visitar espectaculares museos como el Museo del Templo Mayor para apreciar los restos de la auténtica ciudad azteca llamada Tenochtitlán.

Sin embargo, tal vez ningún aspecto de la cultura mexicana sea tan amado como el fútbol.

La Ciudad de México es hogar de tres de los equipos profesionales más importantes del país y del icónico recinto futbolístico Estadio Azteca. Una visita a este estadio es una parada obligada para los fanáticos del fútbol y también para viajeros curiosos. Este estadio es uno de los más grandes del mundo, con capacidad para 105.064 personas.

El Estadio Azteca ha sido hogar de grandes momentos en la historia del fútbol, como el gol de “la mano de Dios”, infamemente anotado por Diego Maradona contra Inglaterra en la Copa del Mundo en 1986.

Ver un partido en el Azteca es una experiencia única que los verdaderos fanáticos del fútbol no deben perderse.

Una buena opción para hospedarse es el St. Regis Hotel Mexico City, ubicado en el centro de la capital, un área vibrante e ideal para la exploración.

¿Cuál de estos estadios le falta por visitar?