Francesca Chinchilla.Hace 6 días

on menos de 200 habitantes, una tradición cultural y un lago que alberga diferentes especies animales, Embera Quera es una de las siete aldeas indígenas de Panamá, y uno de los lugares que hay que visitar en este país. Cerca de la ciudad también se ubica el Valle de Antón, una pequeña población que se construyó en el cráter de un volcán extinto y tierra de la rana dorada, desaparecida de su hábitat natural desde el 2007.

Cada año, millones de personas visitan el Canal de Panamá para presenciar cómo múltiples barcos atraviesan la vía de navegación interoceánica entre el mar Caribe y el Océano Pacífico, pero se pierden diferentes atractivos como el pueblo indígena Embera Quera o el Valle Antón, una comunidad asentada en el cráter muerto de un volcán.

Panamá está a solo una hora en avión desde Costa Rica, lo que significa que es una buena opción para darse una escapada y despejarse si dispone de unos cuantos días.

Foto Shutterstock.com
Foto Shutterstock.com
Tour a Embera

A solo 60 minutos del centro de la ciudad canalera, está el pueblo Indígena Embera Quera, que se basa en la esencia espiritual y el respeto a la Madre Tierra. El grupo indígena vive en simbiosis con las bellezas escénicas y naturales de su territorio.

Llegar a esta comunidad es toda una travesía inmersa en espectaculares paisajes, ya que se debe recorrer varios kilómetros en auto, cruzar un río y un lago en bote, además de una pequeña caminata. Durante el trayecto, se puede disfrutar del avistamiento de caimanes, diferentes especies de pájaros, monos, tortugas y de la múltiple vegetación que rodea la zona.

El recorrido para llegar a la aldea de los indígenas Embera Quera inicia en el río Gatún, Colón, Panamá. En la orilla, a los visitantes los esperan dos miembros de la comunidad, que visten llamativos taparrabos y excéntricas joyas. Ellos son los encargados de llevar a los turistas en botes –hechos por los habitantes de la comunidad con un solo tronco de madera– hasta el pueblo y mostrarles las diferentes especies en el camino.

La vestimenta embera tradicional femenina consta de la ‘paruma’ o enagua tejida a mano, con llamativas figuras. En la parte posterior, se cubren con un top hecho con chaquiras y el diseño ‘paratacada’ (tejido de monedas), brazaletes y aretes coloridos. En la cabeza usan coronas de flores naturales.

Los hombres usan una especie de ‘taparrabo’ (andia, en idioma embera) y, al igual que las mujeres, usan pulseras y collares en el pecho. Todos los miembros de la comunidad siempre están descalzos.

Dentro de la vestimenta tradicional, los embera destacan la pintura corporal. Según explicó Elvin ‘Flaco’, guía de la comunidad, de los siete pueblos indígenas que existen en Panamá, los embera aún guardan esta tradición.

¿Para qué se usa? La pinturas son obtenidas de la semilla de un árbol llamado Jagua y se utilizan como método de protección contra el sol y los mosquitos. También para camuflarse en la noche y poder cazar.

La aldea, se creó en el 2006. Es totalmente independiente y tiene su propia autonomía con leyes internas. Cuenta con caciques y un líder o ‘noko’, que va cambiando cada tres o cuatro años.

Como método de castigo, ya que no cuentan con cárceles, los embera utilizan el ‘cepo’, unos tablones en el suelo donde la persona a ser condenada mete los pies y permanece hasta que el líder lo indique, puede estar ahí hasta 20 años.

Foto Shutterstock.com
Foto Shutterstock.com

La religión que profesan es la que rinde culto a la madre tierra o Pachamama, que consiste en venerar el sol, la luna y la tierra y separar el alma del espíritu humano, aunque algunos habitantes deciden convertirse al cristianismo o catolicismo por decisión propia.

En la aldea existe una escuela multigrado y se dedican a la agricultura en gran escala y a la pesca. También crean artesanías que luego son vendidas a los turistas que los visitan.

Cuando llegan visitantes, varios miembros de la comunidad indígena los deleitan con música y bailes ancestrales. Los ritmos son creados con instrumentos que han construido a base de árboles o animales muertos.

Embera es una comunidad en pleno crecimiento. “Empezamos con seis familias, actualmente somos 16. Estamos totalmente dedicados a esto, nadie trabaja en otra cosa que no sea para la comunidad, por lo que tratamos que los jóvenes estudien en universidades cerca y que las carreras sean afín con los trabajos que tenemos en la aldea”, indicó Elvin ‘Flaco’, hijo del cacique y fundador de la comunidad, Atilano ‘Flaco’.

Foto: Shutterstock.com
Foto: Shutterstock.com

Su idioma es el español y el embera, que pertenece a la familia lingüística chocó y que antepone la visión del objeto en relación con el verbo. Además, tienen sus tradiciones bien arraigadas: usan las hojas de plátano para servir la comida, cuentan con un sendero que tiene múltiples plantas para curar enfermedades y con un médico tradicional o botánico.

En relación a las casas, todas son construidas por ellos en forma circular, son elevadas y no cuentan con paredes. Tienen diferentes estilos y esto dependerá del gusto de la familia.

Valle de Antón

Otro de los destinos de los puede disfrutar cerca de la ciudad de Panamá es el Valle de Antón. Un pueblo que se construyó en el cráter de un volcán, extinto hace millones de años.

El verde paisaje, rodeado de montañas y bosques nublados, está a dos horas en automóvil desde la ciudad de Panamá. El clima es bastante cálido y se puede disfrutar del Parque Nacional Cerro Gaital, que protege tres cerros: Gaital, Pajita y Caracoral. Además, de senderos con vista al océano, la India dormida; el Chorro Macho, el Níspero Zoo y un museo con obras que entrelazan la historia del lugar.

La India dormida es uno de los cerros más famosos del Valle de Antón. La montaña, con figura de mujer (de ahí su nombre), se puede caminar en unas cuentas horas, ya que el recorrido total es de 15 kilómetros.

Si usted prefiere el agua, cerca de la India Dormida está el famoso Chorro Macho, una de las cataratas más altas de Panamá y que está rodeada de impresionante vegetación. El diverso recorrido se realiza en varios puentes colgantes. Si lleva ropa adecuada, puede darse un chapuzón en una piscina de agua natural.

Por otra parte está el Nispero Zoo, un jardín botánico y zoológico que cuenta con animales de todo el mundo. En el recorrido se pueden apreciar monos capuchinos, arañas, jaguares, ocelotes, tucanes y perezosos. También, se puede disfrutar de la rana dorada, nativa de Panamá, actualmente en peligro de extinción.

Foto Shutterstock.com
Foto Shutterstock.com
Opciones de hospedaje

Una buena opción para hospedarse en Panamá y conocer las maravillas que esconde este país es el hotel JW Marriott, que ofrece a los clientes diferentes experiencias como el tour a Embera Quera.

Este hotel ostenta el edificio más alto de Centroamérica. La experiencia inicia desde el lujoso y clásico lugar, que está situado en las orillas de Punta Pacífica, a pocos minutos de la ciudad, hasta la vista que tiene al distrito financiero y la espectacular piscina sin bordes.

Si busca darse un gustito, en Tejas, el restaurante del hotel, podrá disfrutar de una ‘bomba’ de sabores para su paladar, ya que el menú ofrece auténticos platos de pescados, mariscos y diferentes cortes de carne que son elaborados con productos locales.

Para que la experiencia sea más sencilla, el hotel cuenta con una aplicación donde puede registrar la llegada desde cualquier lugar, pagar por los diferentes tours y acumular puntos.

Si prefiere algo más cosmopolita y que combine llamativos colores con la vida nocturna, le recomendamos el W Panamá, un hotel que mezcla historia y cultura.

Su decoración combina matices con texturas para resaltar la importancia del Canal de Panamá e incluye representaciones de contenedores, coloridos patrones indígenas y lámparas diseñadas exclusivamente para el hotel y que mezclan la cultura china con la embera.

W Panamá está ubicado cerca de la Calle Uruguay, popularmente conocida como la “Zona Rosa” de Panamá, por acaparar clubes nocturnos y múltiples restaurantes de moda, incluyendo Moró, que está dentro del alojamiento.

Consejos
  • El horario de giras a Embera Quera es de lunes a domingo de 9:00 a. m. a 2:00 p. m.
  • El tiempo de recorrido es de aproximadamente 5 horas.
  • Lleve ropa cómoda, cámara, agua y repelente.
  • Si prefiere visitar El Valle Antón, incluya un abrigo y vestido de baño.
  • Lleve ropa y zapatos cómodos para las caminatas.