Brenda Alfaro.5 abril

Si planea ir a visitar la playa con su familia durante esta Semana Santa podría plantearse llevar también a los adultos mayores que integran el núcleo familiar, eso sí es importante que tome en cuenta algunas consideraciones para que el viaje sea del mayor provecho y con la mayor comodidad tanto para usted como para el adulto mayor.

Lo primero es respetar el deseo del abuelo o abuela de participar en las vacaciones, y el segundo es tomar en cuenta las condiciones del mismo al buscar el destino, lo más recomendable es optar por lugares seguros y tranquilos para que puedan realmente disfrutar del tiempo de calidad en familia y la relajación sea mayor.

Los paseos que requieran un alto esfuerzo es mejor dejarlos para otra ocasión, durante este tipo de viajes los periodos de descanso son muy importantes, de hecho muchas horas en carretera o avión también pueden significar un esfuerzo físico muy grande para los abuelos.

Es ideal preguntar al adulto mayor por los lugares de su agrado, si le gusta la montaña, la playa o demás para que así se sienta con la mayor comodidad posible. Al momento de reservar la estadía es fundamental preguntar por las facilidades que ofrece el lugar como rampas, puertas amplias, baños espaciosos, piscinas con escaleras y demás.

Y por supuesto no puede faltar la aprobación médica antes de realizar el viaje, se deben obtener recomendaciones médicas y un informe del estado de salud del familiar.

“Cuando los familiares planean las vacaciones con el abuelo o abuela, para tranquilidad de todos, recomendamos que se organice el paseo considerando la comodidad de éste en cuatro fases específicas: al salir de casa, el desplazamiento, la estancia en las vacaciones y el regreso a casa. En estas etapas del paseo, es importantísimo que la familia se asegure de que el adulto mayor estará cómodo para que disfrute y se genere un recuerdo inolvidable”, comentó la sicóloga María Fernanda Murillo.