Andrea González Mesén.29 marzo

El Chirripó es el pico más alto de Costa Rica, este pequeño detalle lo convierte en uno de los puntos de visita obligatorio. Como si subir a los 3.820 metros fuera poco, ahora este ascenso lo reta por su segunda ruta: el Cerro Urán.

Este acceso es relativamente nuevo. Se debe subir con un guía autorizado y en grupos pequeños, debido a que el camino es casi virgen. Los expertos lo califican como una ruta de ascenso con dificultad alta tanto por el terreno como por la logística.

La escenografía del camino resulta impresionante. La variedad de hongos y vegetación puede cambiar según la temporada. De hecho el Chirripó es un punto muy atractivo para los pajareros.

Difícilmente podrá toparse con algún felino, pero de seguro en el camino encontrará excremento de puma, jaguar, coyotes o armadillos. Señal de que aún habitan en la zona.

El cerro Urán está constituido por cientos de piedras tipo lajas. Desde ahí la vista es increíble hacia donde mire, ni qué decir de sus amaneceres.

El plato fuerte es el Cerro Chirripó. Nada fácil. Se bajan y suben lomas, se rodean. En un punto se camina por la fila de la cordillera, desde ahí tendrá el océano Pacífico a la derecha y el Atlántico a la izquierda.

Se empiezan a deslumbrar formaciones de roca realmente bellas, pequeños lagos a lo lejos, cerros y poco a poco se llega al Chirripó, el último esfuerzo para hacer la cumbre desde su parte norte.

La distancia entre Urán y Chirripó es de 5 kilómetros aproximadamente, lo que permite cubrirlos en un solo día.

“Al llegar a la cima experimentas un júbilo inexplicable. Llegar a coronar la cima más alta con carga en la espalda y muchos kilómetros en tus piernas tiene otro sabor de boca”, cuenta Harold Chacón, amante de la escalada.

El descenso del Chirripó representa un desafío extra por el peso y la mochila que se lleva. Luego no queda más que caminar hasta la base de los Crestones, donde al fin tendrá una ducha, comida caliente y demás comodidades del albergue.

En total se caminan aproximadamente 43 kilómetros con dificultad alta, pero realmente gratificante que se traducen en una recarga de energía. El camino y su exigencia permiten limpiar la mente y el alma. Aparecen conversaciones internas que sacan a la luz condiciones de nuestra vida, se presta para la meditación, se convierte en un viaje terapéutico.

Además, se aprende a trabajar en equipo y a desarrollar la paciencia.

En fin, subir el Chirripó es toda una experiencia de vida. Es una caminata demandante física y mentalmente. Se debe ir mentalizado a sufrir, pero vale cada gota de sudor.

Tenga en cuenta

Logística: Igual que la ruta de San Gerardo o San Jerónimo es necesario hacer la reserva en la página oficial del Sistema de Áreas de Conservación, por lo general tiene más fechas disponibles. Es necesario firmar en la oficina de Guarda Parques y pasar a la Asociación de Aguas Eternas para temas de comida y dormida en Base Crestones el día de llegada.

Tiene que tener presente en los otras dos opciones de albergue no cuentan con servicios como en Crestones, por lo que cada quien debe subir su propia alimentación como parte del equipaje. Además deben de llevar consigo lo necesario para pasar la noche. Por ahora no existe el servicio de arrieros, como sí funciona por la ruta original.

Ruta: Se sale de Herradura de Rivas hacia el primer albergue en el punto llamado Paso de los Indios, donde se pasa la primera noche. Este tramo es de aproximadamente 14,5 kilómetros.

El segundo día se sube al cerro Urán y muy cerca está el cerro Nudo, finalmente se llega al punto más alto: el Chirripó. Son cerca de 14 kilómetros. Esa segunda noche se duerme en el albergue Los Crestones. Al día siguiente se baja por el camino más conocido hasta San Gerardo de Rivas.

En total son 43 kilómetros de escaladas, columpios y bajadas.

Fotos: Harold Chacón
Fotos: Harold Chacón

Existe la posibilidad de agregar una noche, para hacer una parada extra en un puesto llamado La Cabaña ubicado antes del Paso de los Indios, esta puede ser menos demandante por que se camina menos entre punto y punto.

Albergues:

  • La Cabaña es rústica, con una linda vista, con los elementos básicos, agua, baño, cocina.
  • Paso de los Indios es grande y cómodo, construido con latas de zinc, cuenta con cocina, comedor, baño, un área para dormir.
  • En ambos se cuenta con espumas para acostarse, en Paso de los Indios hay cobijas.
Fotos: Harold Chacón
Fotos: Harold Chacón

Equipaje: No más de 10 kilos. Se debe cargar la comida, el agua para hidratarse, meriendas, ropa y todo lo que necesite para subir no olvide las polainas, una extensión del pantalón que une a los zapatos.

Sin importar la época del año lo ideal es que coloque todo en bolsas plásticas para evitar que se mojen.

Limítese a cargar una ropa para dormir otra de caminata que usará todos los días.

Importantísimo: abrigo corta viento, suéter, gorro, guantes para frío, pañuelo, un paño de microfibra, dos pares de medias. Botas, sandalias o zapatos de playa (no pesan y no ocupan espacio), kit personal con cepillo de dientes, pasta, jabón, crema… todo en pequeños envases, y una cámara, va a querer fotografiar cada paso.

Lleve un botiquín médico compartido. También va a necesitar un bastón y linterna, ojalá de cabeza.

Alimentación: Sea práctica: semillas secas, chocolate en barra y líquido, café, pan o tortillas. Ojalá pueda ir con conocidos, así se reparten las cargas de la alimentación.