Ricardo Alvarado.8 julio

Sin duda un ingrediente que ha sido testigo de la evoulción humana. Según registros, se estima que los primeros yacimientos de sal para comsumo humano se acreditan a culturas orientales que tuvieron lugar 3.000 a.d.C.

Conocido en su momento como el “oro blanco”, la sal fue un elemento importante en la economía de la antigua Roma. Por ejemplo, el término salario, se deriva del latín “salarium”, el cual proviene de la cantidad de sal que se les otorgaba a los legionarios romanos en forma de pago por su servicio en el ejército.

Además de su gran valor en la gastronomía, las sal también fue utilizada como el primer método de conservación de carnes y pieles.

Dejamos de lado la historia y nos posicionamos en la actualidad para ofrecerle una guía rápida de sales, que aportarán más sabor a sus comidas.

1. Sal común o sal de mesa

Es la sal que la mayoría tenemos en casa. Es una sal fina elaborada y procesada en un laboratorio para obtener el cloruro de sodio. Además se le agrega otro elmentos químicos como el yodo o flúor. Se utiliza frecuentemente para condimentar salsas, carnes, ensaladas o vegetales.

Fotografía de Shutterstock
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2. Sal marina

Este tipo de sal se obtiene con el proceso de evaporación del agua de mar en espacios denominados salinas. Presenta un color más grisáceo esto por las partículas de yodo, flúor y calcio que la componen. Se recomienda para adobar carnes, en parrilladas y barbacoas. Además suele ser la primera elección para quienes cuidan su salud.

3. Sal gruesa

Es un tipo de sal marina, sin emabargo, como su nombre lo indica, sus cristales son más gruesos. Es empleada en carnes a la parrilla o en pescados y mariscos.

4. Sal en escamas

También conocida como sal Maldon. Su forma es ideal para decorar platillos y ensaladas. Tome en cuenta que es menos salada que la sal de mesa o sal convencional. Al tener un sabor más tenue puede mezclarse con otros ingredientes sin que estos pierdan su sabor o identidad. Se recomienda utilizar la sal con escamas en parrilladas de verduras y carne de cerdo.

Fotografía de Shutterstock
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6. Sal con especias

A este tipo de sal se le añaden especias y aromas para potencializar el sabor de los platillos. Algunas de las más comunes en los supermercado son las sales de: ajo, comino, tomillo, albahaca, cardamomo y romero. Son muy utilizadas en ensaladas, aliño en panes, frutas y verduras.

7. Sal rosa del Himalaya

Ultimamente este tipo de sal se ha convertido en una de las más populares. No solo por su sabor y textura, sino por las propiedades medicinales que se le atribuyen. La sal rosa del Himalaya en realidad proviene de Pakistán y cuenta con una composición mineral más completa que la sal de mesa, donde encontramos: sulfato de calcio, potasio, magnesio, hierro, manganeso, yodo, flúor, zinc, cromo, cobalto y cobre.

Fotografía de Shutterstock
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8. Flor de sal

Es similar a la sal en escamas, considerada como la sal gourmet por excelencia, es muy común en la gastronomía europea. Además se utiliza con mayor frecuencia en panes, resportería, vegetales y barbacoas.

Fotografía de Shutterstock
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Fuente: Chef Pablo Estrada