Andrea González Mesén.9 mayo

Los amantes de la ginebra están al tanto de sus orígenes, un destilado creado por casualidad mientras creaban una medicina allá por el siglo XVII. Pues resulta que su versión moderna vio la luz también por casualidad. Hablamos de la nueva categoría de las ginebras saborizadas o también conocidas como rosa, donde el centeno, la canela y hasta el rey de la fórmula el enebro, dan espacio a un sabor más suave, frutal y si se quiere dulce.

La revolución en este campo llegó de Carmona, en Sevilla, España. Cuando en el 2013 un experimento con fresas maceradas en alcohol y el exceso de calor se unieron a los botánicos de las clásicas ginebras, el resultado fue Puerto de Indias Strawberry.

Su base son las fresas naturales producidas en Sevilla, de hecho todos los elementos para su producción son locales, lo que hizo que los andaluces se identificaran con el destilado casi de forma instantánea y lo tomaran como suyo.

Gin Puerto de Indias
Gin Puerto de Indias

Hace poco más de cinco años dos hombres decidieron comprar una de las destilerías más antiguas de andalucía, originaria de 1880, donde se destilaba en alambiques de cobre y mediante técnicas tradicionales.

Ante la crisis de la construcción, actividad principal a la que se dedicaban, deciden empezar a destilar licores en los antiguos alambiques.

Iniciaron con licores de canela, limón y fresa de Huelva –a unos 95 kilómetros de Sevilla– uno de los productores de fresa más grandes de Europa.

Sin embargo, el calor –que en verano alcanza los 45 grados– les cobró la factura con un lote de fresas. En un intento desesperado por salvar aquella inversión se les ocurre mezclar las fresas a punto de fermento con bayas de enebro, que son utilizadas en la ginera, para luego destilarlo.

Gin Puerto de Indias
Gin Puerto de Indias

De ahí nace la nueva versión de ginebra, un producto temporal, para luego seguir con el posicionamiento de sus ya tradicionales destilados de anís y pacharán.

“Ellos van a los restaurantes de amigos y venden sus destilados, y regalan la ginebra como favor por la compra de los otros productos. Pero se encuentran con la grata sorpresa de que esa prueba tiene excelente aceptación, les piden más y se empiezan a creer la idea de que aquel error podría ser un producto exitoso en el mercado”, cuenta Francisco Ruiz, vocero de la marca.

Es así como la ginebra inicia su nueva etapa. Esta fue la primera ginebra registrada en producirse con fresas naturales. Su crecimiento fue tan exponencial que en solo un año tuvieron una venta de medio millón de botellas, en España. Actualmente superan los 30 millones de botellas en treinta países, incluidos Costa Rica.

Puerto de Indias fue el golpe sobre la mesa que despertó a las grandes destilerías centenarias, dando auge a las ginebras suaves, con ligeros aromas a enebro y mucho sabor a frutos rojos.

No se puede hablar de la bebida de moda, porque lo cierto es que la gin tiene un par de años de sonar entre las preferidas, pero sí de una nueva cara que está dispuesta a conquistar nuevos adeptos a este ancestral destilado.

Para hacer en casa
  • 1 y 1/2 onzas de ginebra
  • 5 onzas de tónica (agua quinada)
  • 1 fresa en trocitos
  • Abundante hielo de alta calidad
  • Mezcle y sirva en un copa de boca ancha y preferiblemente fría