Shirley Ugalde.5 mayo

Ya sea en un par de maceteras en su cocina o en un metro cuadrado de su jardín, cultivar una huerta es una actividad sumamente gratificante. Los beneficios no se limitan solo a obtener hortalizas; también mejora la salud física y emocional. En el contexto en el que vivimos, donde una pandemia nos puso de cabeza y nos limitó –incluso– el acceso a los productos del supermercado, tener una huerta en casa resulta cada vez más imprescindible. Aquí le presentamos una guía para que comience a germinar delicias.

La primera decisión es dónde instalar la huerta. Esto dependerá del espacio físico que tengamos y de nuestra preferencia en el momento de trabajar. Por ejemplo, puede ser que contemos con un jardín amplio, en cuyo caso se puede hacer directamente en el suelo; no obstante, si tenemos animales domésticos, como perros o gatos, es necesario cercar el área para evitar que las mascotas escarben la zona o se apoderen de ella.

huerta
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Otro aspecto que debe tomar en cuenta es la comodidad. Usted tendrá que dedicar varias horas de trabajo a la huerta. Así que, si lo prefiere, puede instalarla sobre un cajón o mesa, de manera que le quede a una altura cómoda. También hay muchas opciones para hacerla en maceteros, colgantes y verticales. Todo depende de los elementos que tenga a mano y pueda reutilizar, del espacio del que disponga y de la manera en la que decida adaptarlo.

Asimismo, es muy importante que se asegure de buscar un sitio que reciba varias horas de luz. Todas las plantas necesitan del sol para crecer sanas. Lo ideal es que sea el sol de la mañana, aunque no es un problema si solo toman sol por la tarde. En este aspecto hay que valerse mucho de la observación y aplicar aquel viejo refrán: “Ni mucho que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre”.

Una vez resuelto lo anterior, sigue la preparación de la tierra. No se complique con este paso; lo más sencillo es comprar un saco de los que ya vienen listos y rellenar los maceteros o cajones que utilizará.

Puede agregar abono y revolver bien la tierra. Humedezca un poco y deje que el agua se absorba antes de comenzar a sembrar.

¡A plantar se ha dicho!

Ya tiene todo listo: solo necesita plantar las semillas y tener paciencia. En el caso del culantro, las primeras hojas se ven a los 4 o 5 días.

Debe incluir en su rutina un momento para el riego. Es muy importante hacerlo al menos una vez al día, de manera que la tierra se mantenga húmeda, pero sin llegar al exceso, ya que esto ocasiona que se empoce el agua y que la tierra se apelmace.

¿Qué sembrar?

Esto dependerá mucho del clima y la temporada del año. Un buen consejo es que siembre lo que más consume; elija dos o tres hortalizas que sean sencillas de mantener, por ejemplo, culantro castilla, culantro coyote, arúgula, albahaca, tomate, lechuga, apio, chile dulce.

En cuanto a las semillas, lo mejor es comprarlas para asegurarnos de que sean de buena calidad. Usar las semillas de los productos que consumimos en casa no siempre da resultado y no solo perderíamos todo el trabajo, sino que, probablemente, nos desanimaríamos.

Una buena idea es marcar la huerta para saber qué se sembró, de manera que cuando comiencen a salir los brotes podamos reconocerlos. Existen unas paletas pequeñas con espacio para escribir el nombre de la planta y clavarlas justo al lado o también podemos usar un pincho de madera y adjuntarle la bolsita de las semillas.