Andrea González Mesén.8 abril

El té no nace en latas decoradas ni en bolsitas de malla. Procede de las hojas de Camellia sinensis, un arbusto que se cultiva en más de 50 países pero abunda especialmente en los campos de cuatro: China, India, Kenya y Sri Lanka.

De sus hojas se producen algunas de las variedades más conocidas: verde, negro, blanco, rojo, amarillo, oolong… todo dependerá del tiempo de cosecha y de la oxidación de la planta.

Esta antigua bebida, cuyo origen aún es debatido entre el viejo continente y los países asiáticos, está tomando fuerza entre los paladares más exigentes. Los ojos de los foodies están puestos en el té gourmet, una mezcla de alta calidad, que preserva los sabores y aromas propios de la planta.

Cada variedad de té esta determinada por la edad de las hojas. Una vez recogidas, las hojas se secan de inmediato y por completo para elaborar los tés verdes o se secan de forma parcial y a continuación se fermentan para elaborar los numerosos tipos de té negro.

Photo by Alisher Sharip on Unsplash
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En particular un tipo especial de té, el “oolong”, se quema parcialmente en un horno y a continuación se trata con vapor, por lo que se considera intermedio entre las variedades negras y verdes.

En los últimos años la producción de esta planta está en manos de pequeños agricultores. Más de un 70% de la producción nacional del té de Sri Lanka y Kenya procede terrenos cuya superficie es inferior a tres hectáreas.

Una planta de té tarda entre dos a tres años en madurar, sin embargo, su producción tiene una rentabilidad de hasta 30 años. Esto es una buena noticia ya que se espera que la demanda de esta bebida incremente un 5% anual principalmente en nuestro continente, donde se considera una bebida de moda.

Estas infusiones son cada vez más arriesgadas. La mezcla de hierbas, frutas y los llamados tés gourmet están tomando el mercado.

En Costa Rica existen varias marcas que han logrado posicionarse como líderes en el tema. Uno de ellos es Tea Land, que entre sus servicios ofrecen la elaboración de mezclas personalizadas.

Preparaciones del té. Revista PERFIL
Preparaciones del té. Revista PERFIL
¿Por qué preferir el té gourmet y no en bolsa?

La facilidad y las carreras muchas veces no ganan la partida y por eso muchos amantes del té acuden a las muy conocidas bolsas que se consiguen con facilidad en los supermercados. Sin embargo, muchas de las fibras con las que se realizan estas bolsitas son de mala calidad, lo que priva al consumidor del verdadero sabor del té.

Estos empaques requieren, en su mayoría, de un proceso mecánico alto que promueve la liberación rápida de los taninos, convirtiendo la infusión altamente astringente, poco delicada y amarga en boca.

Es usual que el té que se utiliza para estas presentaciones contenga tallos, hojas viejas y pequeñas ramitas pulverizadas, las cuales degradan la pureza de un buen té.

Por otro lado la infusión de té gourmet se prepara con las yemas foliares y las hojas de la planta de té, a un nivel más puro que permite liberar tanto el aroma como el sabor auténtico.

Beneficios del té

El último informe del Grupo Intergubernamental sobre el Té (GIG) de la FAO sugiere que el consumo de té se benefició de una mayor conciencia sobre sus efectos antiinflamatorios, antioxidantes y para perder peso. Estas ventajas para la salud y el bienestar serían los principales motivos de un mayor consumo en el futuro.

Los polifenoles y flavonoides, sustancias químicas, que se obtienen en el té impiden que los radicales libres dañen el ADN. Uno de los polifenoles del té verde según investigaciones, interviene en la lucha contra el desarrollo de las células cancerígenas.

Estudios recientes han demostrado que el galato de epigalocatequina (EGCG), antioxidante que se encuentra en el té, es 100 veces más eficaz que la vitamina C y 25 veces más eficaz que le vitamina E para prevenir algunas formas de cáncer, la enfermedad cardíaca y otras enfermedades serias. Tiene el doble de beneficios que los antioxidantes que se encuentran en el vino tinto.

La concentración media de cafeína del té oscila entre el 2,5 y el 4%, frente al 1,5% del café. Cuando se infusionan las hojas del té, la cafeína se combina con los taninos, que atenúan y estabilizan su efecto.

Los taninos impiden a la cafeína ser liberada rápidamente, por lo que se absorbe por un período de tiempo más largo. El efecto por lo tanto, dura más y es más regular.

En el té, la cafeína estimula el sistema nervioso central y el sistema nervioso cardiovascular mediante la ampliación del diámetro de los vasos de la corteza cerebral.

Fuentes: Sencha Tea Co. (tel.: 2271-5779), TeaLand (tel.: 2234-5755), el sitio web www.zonadiet.com, y la página oficial de la FAO (www.fao.org).