Andrea González Mesén.17 septiembre

En una esquina del centro comercial Boulevard en Escazú se encuentra The Breakfast Club, un restaurante con pinta fresca y cuya cocina se especializa en producir desayunos a cualquier hora del día.

Este espacio con decoración chic y ambiente tranquilo nació hace unos pocos meses producto del antojo de sus propietarios: Natalia González y Hernando Ramos.

The Breakfast Club es un restaurante que se caracteriza por un menú enfocado en el brunch, sin importar la hora. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
The Breakfast Club es un restaurante que se caracteriza por un menú enfocado en el brunch, sin importar la hora. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Ellos se confiesan amantes de los desayunos y antojados empedernidos. “Qué rico un pancake a medio día o unos huevos benedictinos, el problema es que no había donde ir por esos antojos. Nos animamos a abrir el restaurante y nos dimos cuenta de que no éramos los únicos amantes de los desayunos”, cuentan con un grado de satisfacción al no verse solos.

Sentarse a conversar con ellos es tan ameno como el lugar. Uno es ingeniero y ella experta en hotelería. Ninguno pertenecía al mundo de la gastronomía pero siempre han sido amantes de comer rico.

Si bien cuentan con expertos en cocina, afirman que su menú se desarrolló supliendo sus propios antojos, lo que más les gusta del desayuno y hasta con sus propias modificaciones como le sucedió a los huevos benedictinos al acompañarlos con espinacas y trozos de tocineta.

Su menú es amplio: 20 opciones para escoger. ¿El plato estrella? Aún no lo saben, todo se pide, afirman.

Sin embargo, entre conversación y conversación Ramos destacó el Bacon Egg & Cheese, un bagel relleno de estos ingrediente (el huevo es en torta) y acompañado de frutas o ensalada verde. Un secreto más fue pedir la mayonesa de la casa, la van a amar.

Los Ddueños Hernando Ramos y Natalia González, abrieron las puertas hace aproximadamente 2 meses. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
Los Ddueños Hernando Ramos y Natalia González, abrieron las puertas hace aproximadamente 2 meses. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Entre las buenas pasiones que trajeron al restaurante está el buen café. Así que esta se convierte en una de las principales preocupaciones. Porciones con medidas y recetas propias le garantizarán que cada vez que compre un café ahí tenga la misma calidad.

Sus granos son comprados en una finca en Dota y molidos en el momento. Nada del otro mundo nada de trucos o bebidas complicadas. Es simplemente buen café.

The Breakfast Club en Plaza Boulevard, Escazú. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
The Breakfast Club en Plaza Boulevard, Escazú. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Si bien se trata de un negocio pequeño desde sus inicios se propusieron ayudar al productor local, preferir ingredientes naturales y amigables con el ambiente. Se dieron a la tarea de producir la mayoría de su oferta ellos mismos: el pan, las mieles, las jaleas, los jugos, la granola… lo más natural posible.

El buen servicio, la presentación para fotografía, platos con sabor y un excelente café. ¡Qué más le puede pedir a un antojo de desayuno!

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