Mónica Morales, GDA .7 abril, 2019

Estamos ya en esa época del año en la que sacamos del clóset la ropa ligera, degustamos deliciosos helados y bebemos grandes cantidades de agua; todo con el propósito de sobrevivir a las altas temperaturas de estos soleados días.

La tarea de supervivencia suena mucho más interesante y placentera cuando hay vino rosado de por medio ¿no es así? En esta ocasión platicamos con la sommelier Laura Santander, quién nos explica por qué el rosado es el mejor vino para refrescarse.

"Los vinos rosados son muy versátiles. Son vinos amables y muy elegantes, que nos pueden dar la suficiente amplitud de la experiencia. Si lo queremos tomar solo o acompañado, el chiste es tomar vino rosado", sugiere.

Para empezar, es necesario destacar que los vinos rosados se deben degustar a una temperatura fresca y adecuada para poderlos apreciar de mejor manera. Laura recomienda que la temperatura de servicio esté entre los 6°C y 10°C.

Paso a paso para catar el vino

1) A la vista: detecte el color y brillo del vino.

2) En nariz: busque los aromas que pueden ser florales o afrutados.

3) En boca: perciba los sabores y la astringencia del vino. El vino rosado junta lo mejor de dos mundos: la acidez de un vino blanco, lo que implica mucha frescura, pero además cuenta con una ligera astringencia, propia de los vinos tintos.

Maridaje: este vino rosado es ideal para acompañarse alimentos un tanto más pesados, que impliquen una deliciosa porción de grasa. No hay excusa para disfrutar este clima soleado de la mano de un vino rosado, perfecto para refrescarte en estos días.