Neyssa Calvo.30 abril

El aroma que despiden los alimentos recién preparados en la cocina del restaurante Vita Green, en Plaza Tempo, Escazú seducen los sentidos e invitan a regresar por un poco más.

Desde que Vita Green abrió sus puertas en abril no ha dejado de sorprender a los que buscan una comida saludable y con esa sazón natural que solo en casa se encuentra.

Precisamente, ese fue el gran sueño de la familia Vallejo Solano y liderado por la mamá: Nidia Solano. Su objetivo siempre ha sido ofrecer un menú que se ajuste a la dieta nutricional, elaborado con productos frescos y que se sirve a la mesa en cinco minutos.

“Me motiva el mostrar a las mujeres incluso con niños pequeños que no existen impedimentos para dejar de crecer y ser nuestras propias jefas y líderes en la casa y en nuestros negocios”, asegura Solano.

El deseo familiar es ayudar a los que quieren cambiar su estilo de vida apoyados en una dieta nutricional ofreciendo más vegetales, ensaladas, frutas de temporada que no están congeladas y sin preservantes que minimizan sus propiedades. Sin dejar de mencionar los batidos verdes y de frutas cargados de minerales y vitaminas.

“No solo vendemos comida sino salud. Nuestro objetivo es ofrecer los nutrientes que el cuerpo necesita para una vida sana con alimentos caseros, ricos y baratos”, destaca Solano.

Asimismo, Vita Green brinda la posibilidad de que la gente seleccione lo que desea comer por porciones, por ejemplo, una taza de arroz y una proteína como corvina, bistec o pollo.

"Queremos mostrar que se puede comer rico, saludable y sin gastar mucho dinero. Además, vendemos todo con medidas no solo para ayudar a los que siguen un plan nutricional sino para crear la cultura de comer la cantidad justa que requiere el cuerpo", precisa Solano.

La empresaria agrega que todo se prepara en el momento y no se recalienta por lo que no hay espacio para el microondas en su cocina.

Vita Green, cuyo significado es vida verde, es un lugar de paso para los que desean desayunar “pinto”, un buen almuerzo con refresco de frutas naturales, tomar un café recién hecho con tortillas frescas y palmeadas o panqueques de harina y avena integral.

El menú incluye carnes que no contienen grasa añadida, vegetales, ensaladas frescas y jugos 100% naturales.

Los que visiten Vita Green encontrarán variedad de opciones para comer, entre la lista de los carbohidratos, las proteínas y las grasas.

Puertas abiertas

Se trata de un negocio familiar que abre también sus puertas a los pequeños empresarios que llenan la despensa con productos frescos. Sin dejar de lado lo que lograron crear en la decoración del lugar una conexión directa con la naturaleza.

Efectivamente, el trazo del pincel del artista nacional Alfredo Alvarado está reflejado en las mesas y bancos del local e inspirado en la flora y fauna nacional para que los visitantes recuerden la belleza natural que encierra Costa Rica.

"Nuestra intención es apoyar a los que trabajan para salir adelante. Mi sueño también es que la gente encuentre no solo salud sino la forma de ganar su sustento para vivir con Vita Green", asegura Solano.

Por ese motivo, registró la franquicia para llevar su idea a los centros comerciales o sitios dónde se practique deporte de alto rendimiento. Con ello, Solano cree que podrá ayudar a otras amas de casa o profesionales, que como ella buscaron independizarse para mejorar la calidad de vida de su familia.

Una nueva vida

Vita Green no solo representa para Nidia Solano la forma de llevar sustento a su hogar sino un cambio de vida a nivel personal, físico y mental.

Todo empezó hace unos cinco años atrás cuando esta emprendedora, vecina de Santo Domingo de Heredia, y su esposo Pablo Vallejo, que además es deportista, decidieron tener una vida más sana. En especial, cuando Solano empezó a notar que los alimentos que no preparaba en su casa dañaban su sistema digestivo.

"Mucho de lo que comía fuera me caía mal, y poco a poco fui descubriendo que la forma en que se preparaban los alimentos no era la adecuada, pues estaba cargada de sal, azúcar o edulcorantes dañaban mi estómago", cuenta Solano, criminóloga de profesión.

Nidia Solano, propietaria de Vita Green
Nidia Solano, propietaria de Vita Green

Así fue, como la familia Vallejo Solano hizo un alto en el camino y volvió los ojos hacia un estilo de vida más saludable sirviendo en su mesa alimentos naturales, de buen sabor y en las proporciones adecuadas.

Para ese entonces, cuenta Solano ejercía su profesión como auditora de sistemas de seguridad en la prevención del delito con diversas empresas y adicionalmente se estrenaba como madre de su primer hijo, Andrés.

Entre su trabajo y las responsabilidades propias de su hogar Solano fue víctima del estrés así, que decidió hacer un alto en el camino y volvió los ojos hacia las pequeñas y grandes cosas que le daban plenitud: su familia y la cocina.

Del arte culinario no era una experta, pero investigó cómo se preparan bien los alimentos que usualmente se preparan en la casa, y así hacer realidad el sueño de tener su propio negocio.

De esa manera nace Vita Green para darle un nuevo aire a la familia Vallejo Solano, hoy con cuatro integrantes: Nidia, Pablo, Andrés y Belén, de año y medio.

Todos ellos crecen día a día conscientes de la importancia de una buena alimentación algo que usted encontrará en Vita Green de lunes a viernes de 7 a. m., a 7 p. m., en Plaza Tempo.