Mónica Morales.15 enero

Las mujeres trabajadoras y empoderadas de estos días, pasan gran parte de su jornada diaria en carreras y sin tiempo suficiente para ejercitarse, maquillarse, comer y relajarse como quisieran.

Además, históricamente la sociedad nos ha recargado con más tareas (y para peores, las menos pagadas) con las que solemos cumplir: el cuido de los hijos o familiares, la limpieza del hogar y la alimentación de quienes viven con nosotras.

Según la última Encuesta Nacional del Uso del Tiempo (2017) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), las mujeres dedican una mayor cantidad de tiempo al trabajo doméstico no remunerado, unas 35:49 horas por semana.

Además, dedicamos 13:53 horas semanales a preparar y servir alimentos, mientras que los hombres solo dedican 3:50 horas semanales a estas mismas tareas.

Por si fuera poco, invertimos 9 horas semanales a la limpieza y mantenimiento de nuestros hogares, mientras que los hombres solo dedican 3:37 horas.

En cuanto al ejercicio, ellos nos van ganando. Los hombres dedican un poco más de 5 horas por semana a la práctica de deportes y las mujeres 3:51 horas. ¡Tenemos que ponerle, chicas!

En promedio, las mujeres dedicamos 73 horas semanales a nuestros cuidados personales como alimentación, higiene personal, tiempo de dormir y cuidados de la salud. Sin embargo, más que cantidad, lo realmente valioso es la calidad de tiempo que nos dedicamos a nosotras mismas.

Con esta guía de consejos prácticos, logrará tener días menos apurados, para que encuentre unos minutos libres que podrá invertirlos en su salud y en hacerse feliz.

Los siguientes consejos le pueden salvar la vida, literalmente. A veces, la acumulación de estrés nos puede provocar enfermedades graves. Aproveche el tiempo lo mejor posible y sobre todo, confíe en usted misma: las mujeres tenemos una mágica capacidad para salir con todo y hacerlo bien.

Medite: Entre el corre corre diario es necesario hacer una pausa. Deténgase, aunque sea cinco minutos diarios, y dedíquelos a hacer y pensar en absolutamente nada. Trate de poner su mente en blanco (al inicio cuesta, ya verá, pero poco a poco lo irá logrando) y enfóquese en sentir su propio cuerpo. Esta práctica es restauradora, cinco minutos con usted misma y su esencia.

Compre un robot de limpieza: Si le gusta tener su hogar limpio pero le quita demasiado tiempo, considere invertir en un robot de limpieza. Ahora los hay muy modernos, barren, aspiran y hasta trapean, y cada vez están a precios más accesibles. Son perfectos para quienes tenemos niños o mascotas en la casa.

Otra maravilla de la tecnología son las lavadoras de platos, definitivamente una herramienta que todas deberíamos tener en casa.

Apps para ahorrar tiempo: Si tiene que hacer unas compras de último minuto, ir a la farmacia, al supermercado, adquirir un regalo o pedir algo de comer, puede ahorrar mucho tiempo utilizando las aplicaciones de servicio a domicilio que están al alcance de sus manos desde su celular. Apps como UberEats, Hugo, Go Pato o Appetito 21 le pueden solucionar la vida.

Haga una lista de tareas: a veces tenemos tantas cosas en la cabeza que hacemos de todo sin terminar nada, por eso, es importante hacer una lista de cosas pendientes en orden de prioridad y atender primero lo que es urgente. Al final del día, realice la lista para el día siguiente, así podrá poner manos a la obra tan pronto como empiece el día.

Aprenda a decir que no: es imposible tener a todas las personas contentas y ayudarles con todo lo que necesitan. Rechazar una solicitud puede ser lo más liberador y oportuno cuando usted realmente no puede cumplir. De hecho, es mejor decir que no, que decir que sí y quedar mal.

Además, es necesario que usted tome su tiempo para descansar, pasar con su familia, compartir con sus amigas... no todo puede ser trabajo y mucho menos, cumplir con favores.

Reciba solo energía positiva: a veces en la vida nos topamos con personas negativas que cargan con tristezas, frustraciones, dudas, miedos, celos o culpas. Ciertamente, es bueno escuchar e intentar ayudar a los demás en momentos de crisis, sin embargo, cuando note una patología o una depresión que escapa de sus posibilidades, mejor aconseje a la persona que asista donde un profesional en sicología y usted enfóquese en recibir buenas energía que le permitan cumplir con sus obligaciones y continuar con sus metas.

Evite posponer las obligaciones: hay tareas que no nos gustan hacer: el presupuesto mensual, el informe de resultados, la tarea del curso o la reunión con un jefe, sin embargo, posponer este tipo de actividades solo alarga la angustia.

Si nuestra lista de “cosas por hacer” contiene algunas tareas poco atractivas, debemos hacerlas cuanto antes; de lo contrario, no dejaremos de pensar en ellas hasta que las hayamos completado y no podremos concentrarnos adecuadamente en el resto de tareas.

Delegue: las personas muy perfeccionistas quieren tener el control de todas las tareas y suelen creer que solo saldrán bien si lo hacen por ellos mismos. Sin embargo, una gran habilidad humana es conocer las fortalezas de las personas que nos rodean y aprender a delegar funciones. Podrá ahorrar tiempo y realizar un trabajo de mejor calidad si identifica a las personas que cuentan con habilidades especializadas para llevar a cabo una tarea.

Tenga sus apuntes: ya sea en su celular o en una libretista, anotar las cosas importantes le permitirá ahorrar tiempo tratando de recordar en qué quedaron en la reunión o qué fue lo que le pidió su mamá que comprara en el supermercado. Anote todo y deje su mente libre para concentrarse en las tareas más importantes.

Desconéctese: ¿necesita concentrarse?, la mejor fórmula es apagar el celular y cerrar el correo electrónico. La tecnología puede ser una maravilla pero también es el mayor distractor de la época moderna, sobre todo para aquellas personas que tienden a ser procrastinadoras. Así que si le urge terminar con un trabajo de una vez por todas, desconéctese al 100%.

Ordene sus espacios: donde hay orden hay también muchísimos beneficios: no perderá tiempo buscando artículos, y sabe exactamente qué es lo que tiene y qué le hace falta.

En la casa sabrá qué productos debe comprar en el supermercado o qué hay en la refrigeradora para hacer la cena; en el trabajo, con ayuda de un buen archivador, tendrá control de todos los documentos importantes y será más rápida y eficaz en sus tareas si no tiene distracciones que la rodeen.

Limpie su armario: tener la ropa que realmente le gusta, le queda bien y con la que se siente cómoda será una manera de ahorrar tiempo al vestirse. Tener lo justo y necesario es una simple fórmula para no tener que cambiarse de ropa hasta tres veces porque no se siente a gusto.

Si maneja, use Waze: antes de arrancar el carro, hay dos cosas fundamentales que hacer: ponerse en cinturón de seguridad y buscar la ruta más inteligente con Waze. Esta aplicación le ahorrará tiempo en tráfico, sobre todo hoy en día en las calles de Costa Rica que están hechas un caos.

¡No todo tiene que ser perfecto!: El último consejo (y quizá el más importante de todos) es: relájese. Las mujeres solemos tener la mala costumbre de querer tenerlo todo bajo control y sentimos la necesidad de que las cosas sean perfectas. Lo único que ganamos con eso es acumular estrés sobre nuestros hombros.

Si hoy no tuvo tiempo de tender la cama, qué importa, lo hace mañana; si su maquillaje no le quedó perfecto: un labial y una sonrisa son la solución; si no le dio tiempo de preparar la cena, no se complique y busque una alternativa saludable en Uber Eats. No se complique y disfrute de la vida tanto como pueda.