Mónica Morales.21 noviembre

Las tarjetas de crédito son una gran invención de nuestro siglo, siempre y cuando las sepamos usar y sacar provecho de ellas. Participar de una serie de promociones, tener un respaldo durante los viajes, cubrir gastos de emergencia o adquirir un bien necesario a pequeñas cuotas: todo esto es posible gracias al crédito.

Eso sí, para mantener la buena salud financiera debe utilizarse únicamente el dinero que se pueda pagar. Además, hay que tener presente que hay cargos moratorios por no cancelar a tiempo y comisiones por retiro de efectivo en cajeros, etc.

Para sacar partido de este recurso que los bancos ponen a nuestra disposición, le brindamos los siguientes consejos:

Aproveche los promociones. Las entidades financieras y marcas como Visa, Mastercard o American Express ofrecen diferentes ofertas. Además, hay tarjetas que tienen beneficios en la forma de pagar e incluso descuentos con algunos comercios. Esté atenta a las comunicaciones del banco.

Elija plan que prefiera. Existen diferentes planes de lealtad; por ejemplo, la acumulación de millas viajeras, así como acumulación de puntos para canjear en sus compras y las tarjetas que le devuelven un porcentaje de las compras realizadas; seleccione de acuerdo a su preferencia.

Consulte costos. Averigüe si las tarjetas tienen un costo administrativo periódico y si existen cargos adicionales.

Haga un presupuesto personal. Organice sus compras con un presupuesto, coloque sus ingresos versus sus compromisos de pago, y antes de adquirir un artículo que no éste en esa lista, pregúntese si lo necesita o no.

Ideal para emergencias. Aprenda a utilizar la tarjeta en necesidades de emergencia que usted sepa que va a cancelar en aproximadamente 45 días. Recuerde que este método de pago no debería considerarse como una forma de financiamiento, para ello es mejor optar por préstamos personales con tasas de interés más cómodas.

Infórmese sobre la tasa de interés. Antes de aceptar una tarjeta tenga claro cuál es su tasa de interés mensual (lo ideal es que haga los pagos de contado, pero si por alguna razón, tiene un imprevisto, este punto es vital para que tenga claro cuánto va a pagar).

Mantenga control de los gastos. Revise todos los meses su estado de cuenta.

Menos es más. Acepte la menor cantidad de plásticos, para que se le sea más sencillo llevar las cuentas claras.

Ponga un límite de crédito según sus posibilidades de pago. Lo ideal, es no llegar a utilizar el máximo permitido, sobre todo cuando se tiene más de una tarjeta.

Prefiera pagar de contado. Cubra la cuota de la mensualidad en primera instancia y no se fíe de los pagos mínimos, ya que a corto plazo estos le pueden generar muchos intereses.

Sea precavida y cuide sus tarjetas. Tome las precauciones necesarias para evitar los fraudes y ser blanco de los delincuentes. Considere adquirir un seguro contra robo o fraude y contra desempleo.

Tenga en mente las fechas importantes. Recuerde la fecha de corte de compras y la de pago, para una mejor administración del periodo de financiamiento.

Amortigüe las deudas. Si usted ya tiene su tarjeta de crédito al tope, lo ideal sería que no la use más hasta que por lo menos haya amortizado el saldo en un 70% de lo que se debe. De ser necesario, realice un presupuesto familiar y meta dentro de los gastos el pago de la tarjeta, en este momento la prioridad es cancelar y no permitir que suban los intereses.